Grabamos esto remando por uno de los canales de Xochimilco: la canoa cargada de cempasúchil recién cortado, la luz de la tarde entre los ahuejotes, el canal casi en silencio. No es una escena montada para la cámara — es sencillamente cómo se ve por aquí en estas fechas, cuando esta flor está en todas partes.
Qué es exactamente el cempasúchil
El cempasúchil (Tagetes erecta) es una flor de la familia de las margaritas, con esos pétalos anaranjados y amarillos tan reconocibles y un olor fuerte y particular que mucha gente asocia de inmediato con el Día de Muertos. El nombre viene del náhuatl cempohualxochitl, “la flor de veinte pétalos” — aunque en realidad tiene bastantes más que veinte. Ya se usaba en ceremonias funerarias en esta zona del valle de México desde antes de la llegada de los españoles, así que no es una tradición reciente ni algo pensado para la temporada turística.
Por qué se cultiva justo aquí
Buena parte del cempasúchil que se vende en la Ciudad de México en octubre y noviembre sale de Xochimilco, cultivado directamente en las chinampas — las mismas parcelas de tierra construidas sobre el agua que ya te contamos en nuestra entrada sobre las chinampas. Los chinamperos siembran la semilla a mediados de año calculando que florezca justo a tiempo para el 1 y 2 de noviembre, y buena parte de esa cosecha todavía se mueve de una chinampa a otra en canoa, tal como ves en el video de arriba — no por nostalgia, sino porque sigue siendo la forma más práctica de sacar flor de parcelas rodeadas de agua por todos lados.
Por qué esta flor y no otra
La tradición dice que su color intenso y su aroma son justo lo que guía a las almas de regreso a casa durante esas dos noches — por eso se usa para marcar el camino desde la calle hasta la ofrenda, en pétalos regados por el suelo, y para decorar la ofrenda misma. No es solo decoración de temporada: para mucha gente de la zona, sigue siendo parte real de cómo se recuerda a la familia.
Cómo lo vivimos nosotros
Para nosotros, remar por estas fechas significa cruzarnos con canoas así, cargadas de flor recién cortada, y ver las orillas de varias chinampas pintadas de naranja. Si vienes a remar con nosotros en octubre o los primeros días de noviembre, es temporada alta de cempasúchil — no podemos prometerte que te cruces con una canoa cargada como la del video, pero las chinampas floreadas sí las vas a ver.
Si quieres vivirlo en persona, reserva tu tour en kayak al amanecer, o lee antes cómo se construyen las chinampas que vas a recorrer si quieres entender mejor el paisaje antes de venir.